Para graficar una función lineal no siempre necesitamos una tabla de valores. Si conocemos un punto de la recta, \( (x_1, y_1) \), y su pendiente, \( m \), podemos dibujar la línea completa usando solo esos dos datos. La pendiente nos dice qué tan inclinada está la recta y hacia dónde se dirige, es decir, funciona como una razón de cambio entre \( y \) y \( x \).
Recuerda que la pendiente se puede escribir como una fracción, \( m = \dfrac{\Delta y}{\Delta x} \), donde el numerador indica cuánto sube o baja la recta (subida) y el denominador indica cuánto avanza hacia la derecha (avance). Este mismo valor es el que se calcula con la ecuación de la pendiente cuando se conocen dos puntos.