La forma más común de calcular estos límites es con funciones racionales, es decir, cocientes de polinomios. Si \( n \) es el grado del numerador y \( m \) es el grado del denominador, se cumplen tres casos:
Si \( n < m \), entonces \( \lim_{x \to \pm\infty} f(x) = 0 \), y la asíntota horizontal es \( y = 0 \).
Si \( n = m \), entonces el límite es el cociente de los coeficientes principales, y la asíntota horizontal es \( y = \dfrac{a_n}{b_m} \).
Si \( n > m \), el límite no existe como número finito (la función crece o decrece sin límite), por lo que no hay asíntota horizontal.
El truco algebraico clave, cuando la sustitución directa da una forma indeterminada como infinito sobre infinito, es dividir cada término entre la mayor potencia de \( x \) que aparezca en el denominador, y luego usar el hecho de que \( \lim_{x \to \infty} \dfrac{1}{x^n} = 0 \) para cualquier \( n > 0 \).